Mi madre no fuma, ni lo ha probado jamás (y conociéndola, me lo creo) y como ella no fuma, los fumadores son hijos directos de mismísimo Belcebú. No es sólo que nos odie, al fin y al cabo es un vicio que no sólo te afecta a ti, si no que sufre de manía persecutoria y cree que todos los fumadores fuman en su presencia para molestarla, no porque sean adictos a una sustancia, no; sólo para molestarla, a ella, por supuesto, no al mundo en general. Básicamente mi madre se cree el eje del universo y no hay más que hablar.
Cuanto tenemos comida familiar es un chasco del que te habías olvidado hasta que amablemente (es decir, tono amenazante) te recuerda "¿el local será para no fumadores, no?..." Y atención al detalle, no es "tendrá zona de no fumadores" si no, "será, enterito, de no fumadores". No porque con tener una zona no fuese suficiente, que lo es (siempre y cuando sea realmente una zona diferenciada claro), si no para recalcar el asco que le dan. Luego aparte, tiene que estar cerca de casa, porque solemos ir entre semana y al día siguiente hay que madrugar; con lo cual la cosa se torna en complicada de cojones.
Y al finall tenemos, zona de no fumadores, cerca de casa y que nos guste a los cuatro... Ahora ya se torna en imposible. Mi hermano siempre quiere Foster Hollywood , Vips y similares, que a mi no me desagradan, pero ya que pagan mis padres que no sea un sitio que puedo pagar yo... Mi padre suele querer sitios estrambóticos que ha visto paseando, que luego resultan estar cerrados, o petados hasta los topes, o que son bares realmente... Y yo pues bueno, que tengan variedad de carta suficiente para no tener que acabar pidiéndome siempre solomillo, pero en general no pongo pegas.
Total, que al final siempre acabamos en un italiano o en un "español" (entiéndase esto como restaurante ya sea vasco, ya sea asturiano, o ya sea un popurri castelllano en general). Hoy a un italiano, y ya que es mi madre la de la insistencia del local de no fumadores, le he obligado a llamar a ella... Que no sé como pero en esta casa siempre acabo llamando yo, a mi padre y a mi hermano les da verguenza, y a mi madre no le gusta, ¡coño, ni a mi! En fin, pues no va la tía, y como frase inicial suelta la perla "Oiga, ¿su local tiene zona de no fumadores? (y sin dar tiempo para contestar) es para no ir si no la tienen". Por suerte, tenían zona, pero es que la muy cazurra por poco se olvida de reservar (que yo personalmente estoy hasta las narices de tener que andar buscando otro sitio porque nunca jamás se acuerdan de hacerlo) y se lo he tenido que gritar desde la otra punta de la casa... Ella ya estaba más feliz que un regaliz gracias a su ingeniosa frase y se le olvidaba lo más importante...
En fin, señoras y señores, mi madre.
